participo leyendo un manifiesto en la concentraciones que organiza los primeros martes de mes la
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El Consejo de la Juventud de Zaragoza ha elaborado el siguiente escrito con el que queremos manifestarnos en contra de la violencia de género.
Pensamos que la mejor receta para erradicar esta forma de violencia pasa por realizar un trabajo serio y riguroso en materia de prevención. Y no hay mejor prevención que invertir a favor del desarrollo social de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. En una palabra, en EDUCAR.
- Educar, para eliminar las pautas culturales y sociales que determinan la posición de inferioridad, de desigualdad de las mujeres…- Educar, para enseñar alternativas a lo “ya conocido”, a un sexismo que atenta contra la integridad de las personas al imponer y asignar modelos esterotipados.- Educar para que, en el escenario social, seamos capaces de introducir una nueva escala de valores basada en el respeto de los derechos y libertades fundamentales y de la igualdad entre hombres y mujeres.
En definitiva, a educar en igualdad.
Debemos trabajar por mostrar a toda la sociedad, pero especialmente a los y las jóvenes, que es necesario establecer relaciones afectivas construidas desde el respeto y la igualdad entre hombres y mujeres; que nadie es mejor o superior al otro, por cuestión de sexo y que sólo siendo conscientes de ello y actuando en consecuencia, lograremos una sociedad justa en la que vivir.
Los y las jóvenes tenemos un importante papel que desarrollar en esta labor de prevención. Debemos ser conscientes de que los malos tratos y las agresiones sexuales en las parejas, ejercidos mayoritariamente por hombres contra mujeres, se dan también entre jóvenes. Una investigación sobre violencia en parejas jóvenes llevada a cabo en la Universidad de la Laguna en 2001 constata que el 11% de chicos y chicas han ejercido o sufrido violencia en sus relaciones de pareja.
Por eso, además de apoyar a quienes han vivido o viven dicha violencia, ya desde las primeras relaciones afectivas, debemos plantearnos incidir en todos esos chicos y chicas que no ejercen ni sufren maltrato, pero que sin embargo, tampoco se tratan bien. Debemos contribuir a consolidar valores esenciales sobre los que deben asentarse las relaciones interpersonales (particularmente las parejas): igualdad entre mujeres y hombres, autonomía personal, libertad, resolución no violenta de conflictos…
Creemos necesario, también, sensibilizar a la sociedad en su conjunto de que, erradicar la violencia de género es tarea común, no solo de unos cuántos. Y que educando a los y las niños y niñas y los y las jóvenes de hoy, estamos incidiendo en las actitudes que tomarán los hombres y mujeres de mañana.
CONSEJO DE LA JUVENTUD DE ZARAGOZA/
CONSELLO D’A CHOBENTÚ DE ZARAGOZA